Un oficio que cruzó el Atlántico y se quedó en Bogotá.
La maleta
La caja
La vajilla
El origen
1956
DOS ESPAÑOLES y una MALETA
Llegaron a Bogotá con un oficio aprendido en casa y una maleta con recetas escritas a mano. En 1956 abrieron el primer restaurante. La caja registradora de ese año sigue en la casa.
Foto · recetas manuscritas
El oficio
LAS RECETAS de la CASA
Hay platos que saben exactamente igual que el primer día.
Las recetas del fundador se conservan escritas a mano y se siguen igual. La carta cambia poco y se cuida mucho: lo que entra, entra para quedarse.
Foto cenital · la mesa compartida
La mesa
LOS PLATOS al CENTRO
De un viaje a San Sebastián volvió otra manera de comer: los platos al centro y las tapas que van y vienen. Hoy es la forma en que come la casa.
Un equipo con décadas en la casa y una segunda generación de la familia que sigue en el salón, todos los días. Muchos clientes llegaron de la mano de sus padres y hoy vienen con sus hijos.
Hoy
LA CASA sigue ABIERTA
Siete décadas después, la casa abre a la misma hora, con el mismo oficio y con producto de temporada en la carta.